El acta ya se escribe sola. Lo que no se escribe solo es el acuerdo.
Los aparatos que graban y transcriben una reunión entera arrancan en 99 euros, según el repaso que publica Expansión este fin de semana. En la reunión interna el efecto es inmediato y no es el que se espera: lo que queda al descubierto no es la mala memoria del equipo, es que esa reunión lleva años terminando sin dueño y sin fecha.